HERMANOS CRUZADOS.
Los Hermanos Cruzados, “los portadores de la cruz”, son la unidad especial de despliegue inmediato al servicio de las Órdenes Militares panoceánicas. Dado el elevado nivel de peligro de las operaciones que ejecutan, el valor redentor del servicio con la Hermandad de Cruzados, de cara a una licencia de Resurrección, es el doble que el de una unidad regular de Sargentos de Armas. Los miembros de esta unidad se han especializado en acciones aerotransportadas, orbitales y espaciales, y son seleccionados entre los Sargentos de Orden más decididos y capaces. Su misión: llevar la cruz, símbolo de Cristo, y clavarla en el corazón del enemigo. Los Cruzados van cargados a tope de blindaje y protecciones, pues saben que serán siempre desplegados justo en medio de los combates más intensos. Cada vez que las fuerzas de las Órdenes Militares se encuentran inmovilizada sobre el terreno a causa del fuego enemigo, en una situación en la que no pueden hacer aquello en lo que destacan, que es avanzar y arrasar al enemigo, entonces lanzan a los Hermanos Cruzados. Éstos atravesarán a toda velocidad el vacío espacial, o varios kilómetros de atmósfera, cayendo como meteoros sobre el objetivo. Lo que hacen para ganar una vez se traban en combate con el enemigo, es algo que queda entre ellos y el propio Dios, pero si preguntas, descubrirás que lo de clavar la cruz en el corazón del adversario, es una descripción absolutamente literal.
“Vis Crucis. Dei Gratia” (“El Poder de la Cruz. Por la Gracia de Dios”). Lema presente en la insignia de los Hermanos Cruzados.
INDIGO SPEC-OPS.
“Ad Utrumque” (“Preparados para todo”). Lema del Mando de Operaciones Especiales panoceánico. SANTA ORDEN MILITAR DEL SANTO SEPULCRO.
La Orden de Caballeros del Santo Sepulcro está acantonada en La Tierra con la misión de constituir la última línea de defensa de los territorios panoceánicos y los Lugares Sagrados. Sus miembros son escogidos entre la élite de las tropas de las demás Órdenes, por lo que todos ellos son Padres-Oficiales curtidos. Los Caballeros Sepulcristas aficionados al combate cerrado, constituyen unidades de seguridad especial y de asalto pesado, sirviendo tanto de ejemplo como de desafío para todos los demás oficiales panoceánicos. Los Caballeros del Santo Sepulcro custodian la cuna de la Humanidad y los recintos sagrados porque están considerados entre los mejores, los mejores de verdad, y su historial lo confirma. En las Guerras NeoColoniales, durante la fracasada Ofensiva Nenúfar sobre Hong Kong, el batallón de Caballeros del Santo Sepulcro se sostuvo firme hasta el final. Estaban comandados por el Abad-Coronel Acuña. Sus hombres lucharon como leones y no se movieron de su posición hasta que el último hombre de la diezmada fuerza de combate panoceánica fue evacuado. Entonces, se retiraron del campo de batalla en perfecta formación de combate. Ningún oficial del victorioso ejército Yu Jing se atrevió a cargar contra ellos en su repliegue. Los Caballeros Sepulcristas abandonaron el campo de batalla como si, en apariencia, acabaran de asistir a un desfile militar. Orgullosos con sus armaduras azules que les cubrían de pies a cabeza, y sus túnicas blancas ondeando al viento, subieron a un aerotransporte, mientras el ejército Yu Jing los observaba marchar con una mezcla de admiración, respeto y alivio.
“Deus Vult” (Dios lo quiere) Lema de la divisa de la Orden del Santo Sepulcro.
MULEBOTS.
El Mulebot es una unidad remota multifuncional de transporte logístico y utilitario, comunicaciones, apoyo a la fuerza de combate y seguridad armada. Las extraordinarias capacidades de este Remoto le permiten operar conjuntamente y en apoyo de las fuerzas panoceánicas más ligeras y móviles. Su movilidad le permite ir hasta donde pueda llegar el soldado panoceánico y más allá. El principal propósito del Mulebot es liberar al soldado de las tareas más sucias y agotadoras, permitiéndole centrarse en la operación, sin tener que preocuparse de suministros, munición o recogida de bajas. La configuración de transporte ha sido diseñada para proporcionar apoyo a la tropa gracias a una capacidad de carga y de volumen de equipo y suministros óptima. Puntos de anclaje múltiples y encajes móviles permiten cualquier tipo de configuración de la carga, así como el transporte de heridos. El modelo de transporte también está equipado para proporcionar la detección y neutralización de explosivos, pudiendo abrir camino a través de los campos de minas más densos. La configuración armada de este Remoto funciona como unidad de apoyo a la fuerza de combate en la línea de frente, y de seguridad interna y perimetral en retaguardia. El modelo de comunicaciones permite el despliegue con efectividad de las Tropas EVO en el campo de batalla virtual, incrementando la eficacia y capacidad de actuación de los Hackers tácticos. Además, en previsión de la rápida evolución de la tecnología militar, el Mulebot posee una arquitectura abierta que le permite adaptarse a las nuevas soluciones tecnológicas que se puedan alcanzar a través de los departamentos de I+D del Hexaedro.
CABALLERO HOSPITALARIO PADRE-OFICIAL GABRIELE DE FERSEN.
Gabriele de Fersen era un joven programador de éxito que llevaba una vida depravada y llena de excesos. Pero, tras sufrir un aparatoso accidente naval que casi le costó la vida, se replanteó su conducta. De Fersen encontró a Dios y decidió solicitar el ingreso en la Santa Orden del Temple. La Orden le ofrecía un medio de santificar sus ansias de acción, dedicándolas a la obra del Señor, y también era una manera de aplicar sus conocimientos técnicos para servirle. De Fersen se entregó en cuerpo y alma a su preparación para la guerra santa en el duro monasterio de instrucción de Santiago de Neoterra, en Aquila. Con sus últimos ahorros se costeó un implante de combate, de manufactura templaria, que le permite activar rutinas de combate aceleradas. De Fersen se convirtió en un disciplinado caballero templario que recibió su bautizo de fuego en los estertores de las Guerras NeoColoniales. En el campo de batalla demostró poseer una fe y una seguridad a prueba de balas, y también un punto de bestia indómita. Al término del conflicto, volvió a Neoterra donde continuó puliendo sus habilidades castrenses y de programación de batalla. Por aquel entonces, ya se había labrado una temible reputación de guerrero tan inteligente como feroz. Tras la orden de disolución del Temple y la investigación por herejía de la Santa Inquisición, De Fersen fue sometido a un profundo interrogatorio y escrutinio para averiguar si estaba implicado en la ominosa trama herética. Tuvo que enfrentarse a una corte marcial y se sometió libremente a una ordalía, un juicio de Dios, del que salió victorioso. Una vez declarado inocente de los cargos de apostasía y de programación de inteligencias artificiales, se permitió su traslado a la Orden del Hospital. Sin embargo, su antigua vinculación al Temple se considera una falta y una mancha en su espíritu y expediente, por lo que nunca podrá ascender dentro de la propia Orden más allá de su rango actual. Durante los Conflictos Comerciales de Ariadna, De Fersen fue destinado a las Unidades de la Merced, las responsables de la recuperación de heridos del frente de batalla y del rescate de prisioneros. El nivel de riesgo de las misiones que cumplen los Hospitalarios de la Merced es muy elevado, por lo que la precisión requerida es máxima. De Fersen demostró estar muy capacitado para el mando táctico de estas unidades, cuidando hasta el más mínimo detalle en la preparación y ejecución de las misiones. El nombre de De Fersen pasaría a los anales de la Orden en los Cuernos de Hessen, en Paradiso, donde emboscó y clavó a los refuerzos del Ejército Combinado de la IE. El tiempo ganado por la reducida Unidad de la Merced de De Fersen permitió a las tropas panoceánicas destrozar la retaguardia de las fuerzas Morat, rescatar a numerosos prisioneros y capturar importante información técnica y estratégica.
“¡Ni se da, ni se pide cuartel! ¡Matadlos a todos, y Dios reconocerá a los suyos!”
Atribuido al Padre-Oficial De Fersen, Acción de los Cuernos de Hessen, Paradiso.
JOTUMS, CORACEROS MECANIZADOS DE SHAVARHELMA.
Destinados originariamente en el planeta helado de Svalarheima, los Jotums son T.A.G.s de proporciones colosales que hacen honor a su apelativo, una variante del Norse antiguo “Jötunn”, nombre de los Gigantes del Hielo de la mitología nórdica. Ampliamente reconocido como una de las mejores armas de toda la Esfera Humana, la combinación de su espeso blindaje y su potencia de fuego, convierten al Jotum en el factor dominante en cualquier campo de batalla.
Basado en el chasis del polivalente Squalo, el Jotum dispone de una estructura reforzada, e incorpora un grueso blindaje multi-componente avanzado, además de una planta motriz más potente, para poder cargar con todo el peso extra. La potencia combinada de los servos y el motor del Jotum es tal, que permitió a los ingenieros incorporar armamento oculto bajo el blindaje, sin que ello afectara a sus prestaciones ni rendimiento. El arma antitanque, concebida fundamentalmente como un sistema de refuerzo, es un dispositivo no guiado de corto/ medio alcance, dotado de una plataforma desplegable de disparo. La solución de integrarlo en el chasis permite liberar las manos para cargar el arma principal y facilitar asimismo el combate cerrado, incrementando la capacidad táctica del gigante panoceánico. Dentro del organigrama de la Caballería Mecanizada, los Jotums forman el Regimiento de Coraceros de Svalarheima, por ello, su equipamiento está preparado para operar en los ambientes más inhóspitos. Incluyen un sistema extensible de ancheamiento de las plantas de los pies para desplazarse por terreno nevado o blando. Disponen, además, de una mayor protección ambiental para la planta de energía, a fin de evitar malfuncionamiento por bajas temperaturas o causas climáticas, y también de mejores prestaciones en el sistema de mando y control. Conocidos como Xiǎn Shān (铣 山, Montaña de Metal) por las tropas Yu Jing, sus enfrentamientos con los Lobos Azules en las planicies heladas de Svalarheima son ya legendarios. Símbolo del poderío tecnológico de PanOceanía, el Jotum es, sin lugar a duda, el T.A.G. más duro y resistente de la Esfera Humana. Es frecuente que se requiera su presencia en teatros de operaciones donde se espere una fuerte resistencia con armamento antitanque y donde cualquier otra unidad de la Caballería Mecanizada pudiera verse comprometida. Pero no importa la amenaza, no hay nada que pueda detener a este gigante acorazado. Allí dondequiera que sea desplegado, el Jotum siempre se impondrá como el titán imbatible e imparable que es.
“Nil nos tremefacit” (Nada nos estremece) Lema del Regimiento de Coraceros.
Jotum. m. Mil. En jerga militar moderna, modelo de T.A.G. panoceánico fuertemente blindado. [Extraído del Diccionario Universal Conciliar, edición simplificada, Manaheim, Concilium Prima.]












No hay comentarios:
Publicar un comentario