KTS, KAPLAN TACTICAL SERVICES.
Kaplan Tactical Services (KTS) es una compañía militar y de seguridad privada subsidiaria de Beyhan Resources Şti. empresa de ingeniería y construcción propiedad de Hikmet Bey, uno de los grandes magnates de la Seda. KTS fue creada con el propósito de defender las instalaciones y el personal de las numerosas contratas de Beyhan Resources Şti. durante los convulsos días de las Revueltas de la Seda. En aquella época el Sultanato, desbordado por los ataques de los magnates insurrectos, no podía garantizar la protección de ninguna instalación transorbital. De manera que el propio Hikmet Bey, en persona, encargó al ex-coronel Çelik Ozalan la creación de una unidad militar de élite que asegurara la continuidad de las operaciones de Beyhan Resources Şti. El éxito de KTS fue tal que, hacia el final de las Revueltas de la Seda, ya había ampliado su tamaño y capacidad operativa para poder ofrecer sus servicios a terceros. Desde las Revueltas de la Seda hasta la actualidad, y gracias a los contactos de Hikmet Bey, KTS ha obtenido numerosos contratos de seguridad con el Sultanato de Funduq que incluyen operaciones de protección, defensa y apoyo, pero también de ataque, especialmente durante las Guerras Comerciales de Ariadna y las Ofensivas de Paradiso. Los Kaplan destacan especialmente como expertos ingenieros de combate, especializados en técnicas de sabotaje/ contra-sabotaje. El éxito de Kaplan Tactical Services se debe fundamentalmente al carácter que le proporcionó su fundador, el ex-coronel Ozalan, un antiguo oficial intrépido y muy eficiente. Ozalan proveyó a KTS de un sacrificado espíritu de combate, regido siempre por los ideales humanistas de la cultura haqqislamita. A un mercenario Kaplan, palabra turca que significa “tigre”, se le exige que sea tan valeroso como inteligente y comprometido con la misión. El estricto código de conducta de los Kaplan les dota de un aura de “mercenarios honorables” que los distingue claramente de cualquier otro soldado de fortuna. En KTS no se pregunta por el pasado de sus reclutas, pero se les obliga al máximo compromiso con el código de honor de la unidad, y aquellos que no saben estar a la altura son expulsados sin miramientos. Del mismo modo, KTS puede abandonar un contrato si descubre que los términos operativos, o los objetivos de su cliente, entran en contradicción con su propio código, aunque ello le suponga fricciones con su empresa matriz, Beyhan Resources Şti. Este fuerte esprit de corps hace que los Kaplan se sientan superiores a todos los demás mercenarios profesionales, y también a cualquier unidad militar regular. Pero es cierto que su capacidad operativa, sus habilidades técnicas y su adaptabilidad a cualquier situación, por difícil que sea, son cualidades muy apreciadas por todos sus clientes. Gracias a su profesionalidad como tropa de élite de la máxima confianza, KTS se ha integrado a la perfección en la estructura militar de la Qapu Khalqi hasta tal punto que a los Kaplan se los conoce también como “los tigres del Sultán”. Porque es en las duras y complejas operaciones al servicio del Sultanato donde KTS se ha forjado su fama y prestigio. Pero poco importa si están trabajando para un gobierno o para una compañía privada, los Kaplan son siempre garantía de éxito: su estricto código les obliga a ello.
“Tüm kurt Kaplan korkusu” (Turco: “Todos los lobos temen al Tigre”). Lema de Kaplan Tactical Services.
SCARFACE Y CORDELIA, EQUIPO MERCENARIO ACORAZADO.
“Scarface es un indeseable de la peor clase. No sólo es arrogante, también es temerario, cabezota y está totalmente fuera de control. Súmenle a eso años de experiencia de combate y tendrán la personificación de una catástrofe potencial e inminente. Un peligro para todos los que le rodean. En resumen, es perfecto para el tipo de operaciones que ustedes quieren que ejecutemos en Ariadna.” Nasim Balidi, gestor táctico de la Sociedad Drusa.
“¡Joe! ¡No saltes ahí abajo! ¡Me da igual que se hayan reagrupado al fondo de la Bodega-C! ¡Es muy profunda, y no tengo recambios para los potenciadores de las piernas! ¡Oh… muy bien, serás idiota! ¡Gracias, gracias hermanito!” Cordelia Turner a través del intercomunicador de Scarface.
“¿Scarface y Cordelia? Una mala bestia de alquiler y su hada madrina. Negro y Blanco. Uno sólo sabe destruir y la otra puede reparar cualquier cosa. El primero duraría poco sin la segunda.” Emiliano Guevara, oficial de Mano Negra.
“Podéis rezar una oración, pero que sea cortita, porque os habré matado a todos antes de que podáis terminar una larga.” Frase atribuida a Joe “Scarface” Turner.
TEARLACH MCMURROUGH.
McMurrough es un Dog-Warrior de Fortuna, el operativo más feroz que te puedas encontrar en el mercado mercenario. Ahora se encuentra atrapado en su forma de Dog-Warrior, es incapaz de recuperar su forma Dogface, y porta una espada templaria, un arma ilegal con una IA integrada. ¿Cómo ha llegado McMurrough a esta situación? ¿Y cuál es la implicación de la Sociedad Hassassin en todo esto? ¡Las respuesta las encontrarás en el Libro de Campaña de Infinity! “Garras de alquiler” fue como el Caíd Fahesh definió a McMurrough cuando lo vio por primera vez. Una musculosa y veloz máquina de matar en cuerpo a cuerpo, con tiempos de reacción acelerados, capaz de cruzar el campo de batalla y destrozar al enemigo antes de que pueda reaccionar. Dearg (Rojo) McMurrough era como lo llamaban en el equipo de Dog-Bowl de su pueblo natal, por el tono rojizo de algunas zonas de su pelaje. Tearlach McMurrough es uno de esos sujetos rudos, tercos y robustos que, cuanto peor son tratados, más duros y fuertes se hacen. Ha aprendido a apretar los dientes y soportar todo lo que se le viniera encima, esperando su oportunidad. Autosuficiente y dotado de cierto ingenio, posee pocas lealtades, salvo para su pagador. Las duras lecciones de la vida, y una penosa infancia, le han enseñado a ser independiente. McMurrough sabe que él mismo es su único aliado y que no puede confiar en nadie. Aprendió los pormenores del oficio militar por la vía dura, en los Cameronians, los Regimientos Escoceses de Voluntarios Dog-Warriors: unas breves instrucciones de manejo de las armas y directamente a la criba del combate. La vida como soldado mercenario en la frontera ha afinado sus técnicas de combate y supervivencia, endureciendo su corazón a las miserias de la guerra. El Caíd Fahesh vio el potencial de McMurrough. Lo escogió a propósito y lo seleccionó para ser miembro de su guardia personal en Ariadna. Fahesh percibió a un individuo de extraordinaria pasión, resolución y tenacidad al que una infancia de desprecio y rechazo habían desequilibrado. Sabía que, explotando esa emoción en su estado más puro y desatándola, tendría a su mejor guerrero. McMurrough demostró su valía en los Conflictos Comerciales de Ariadna. Pero los mejores guerreros pueden ser tan impredecibles como letales. McMurrough no quería ser la mascota de nadie y tras un tiempo con Fahesh, lo abandonó. En la actualidad, Tearlach Dearg McMurrough es un mercenario freelance que circula por libre, ofreciendo sus habilidades al mejor postor.
“Buaidh No Bas” (“Victoria o Muerte”). Lema gaélico escocés de McMurrough.
EQUIPOS SHOCK DRUSOS.
Los drusos son un pueblo originario del Líbano y sur de Siria, con una religión propia, mezcla de islamismo, gnosticismo y otras filosofías. Herméticos, poco conocidos, indómitos por naturaleza y tradicionalmente dedicados al pillaje, controlan, en la actualidad, las vías y el tráfico comercial que unen Asia Menor con el ascensor orbital situado en África Oriental. Poseen también, un caravasar propio en la zona de construcción del estabilizador del segundo agujero de gusano de Bourak, que les reportará pingües beneficios cuando éste se encuentre a pleno rendimiento. La Sociedad Drusa es rica, y posee alguna influencia y poder político en PanOceanía y Haqqislam. Sin embargo, es una incógnita, pues tanto su religión como organización está plagada de rituales secretos. Durante largo tiempo no hubo de ella más que informes incompletos y parciales. Pero ya no cabe duda sobre las ramificaciones de la Sociedad por toda la Esfera Humana y de las raíces que ha echado en la economía global. Las pruebas abundan, pero los móviles que la dirigen siguen siendo desconocidos. Exactamente, tal y como les gusta a los propios drusos. Los Equipos Shock son una unidad paramilitar de choque, bien entrenada y pertrechada con sofisticado material militar. Fueron creados por la Sociedad Drusa con el propósito inicial de proteger sus negocios. Sin embargo, después de varias demoledoras demostraciones de fuerza, apenas le resultan necesarios porque todo el mundo ha entendido el mensaje y las vías comerciales drusas son respetadas. Actualmente, la Sociedad Drusa ofrece a sus Equipos para propósitos mercenarios diversos, ya sea escolta, protección, acciones de castigo, fuerza disuasoria, etc. La imagen de esta unidad encaja perfectamente con el arquetipo del mercenario de las zonas fronterizas: un individuo frío, asesino, oscuro, traicionero, sin ideología y totalmente alquilable. Las misiones preventivas y de respuesta que cumplen los Equipos Shocks se caracterizan por ser especialmente cruentas y salvajes, labrándose la reputación de ser una fuerza temible que debe ser tenida en cuenta. El caso Drygalsky fue un ejemplo muy claro. Los Equipos Shock exterminaron por completo a la organización de Drygalsky, una de las mafias rusas más fuertes de las no alineadas con Tunguska. Mataron a todos sus hombres, socios y colaboradores, y también a sus familias. Quemaron sus instalaciones y dinamitaron sus arcas. Inútiles fueron las medidas de seguridad, la artillería y todos los matones y mercenarios que los Drygalsky tenían contratados, nada sobrevivió al ataque de los Shock, absolutamente nada… excepto cenizas y desolación.
“Somos gente mala, pero podemos ser peores” Lema paramilitar de los Equipos Shock.
PADRE LUCIEN SFORZA, CAZARRECOMPENSAS AUTORIZADO.
El Padre Sforza es un cazarrecompensas y aventurero único, que fue hombre de iglesia y que aún lleva alzacuello. Su rostro es largo, serio y pálido, con ojos negros, de mirada fija y penetrante. Posee unas manos tan bellas que parecen haber sido arrancadas a un ángel. Su aspecto es imponente, emanando de él un aura de terror y respeto. Camina con pasos largos y elegantes, con todo el aspecto de un caballero asesino. Es un hombre educado, muy hábil y activo, pero marcado con el hierro candente de la desgracia. Si hubiera continuado la carrera eclesiástica hubiera llegado a ser un hombre santo, pero un santo sombrío y escalofriante. Sus ropas, armas y equipo se ven limpias, pero desgastadas por el uso. Todo su armamento está adaptado y personalizado, como el de un pistolero. El Padre Sforza es un cazador, un investigador y ejecutor, una figura casi romántica, con toda una leyenda detrás. Un auténtico profesional, eficaz y desapasionado, que reconoce el peligro de las reacciones viscerales, independientemente de lo placenteras que pueden llegar a ser. También es una de esas personas que, cuando muera, poca gente echará de menos. A lo largo de su carrera, Sforza se ha labrado una temible reputación, cobrando una extraordinaria cantidad de recompensas y cazando hombres e Inteligencias Artificiales escindidas por igual. La mención de su nombre aterroriza a proscritos y fugitivos, aunque en realidad, no se trata de una persona cruel. Simplemente, al igual que un tiburón, no puede evitar ser tal y como es.
“Cuatro impactos, formando una cruz. La marca del cazador de monstruos… Sforza ha estado aquí” Davitz Torgavanov, oficial-inspector de la Securitate, extracto del caso 0074783929-CJ.
SEÑOR MASSACRE.
En Corregidor hay un circuito de lucha callejera clandestino. Es totalmente ilegal, por supuesto, así que los vatos y tsotsis (pandilleros de origen latino y africano respectivamente) que participan en él utilizan máscaras y motes o pseudónimos para ocultar su identidad. Pero estas máscaras y nomes de guerre, además, ayudan a forjar su personaje y su reputación en ese submundo. En su momento, el Señor Massacre tuvo una carrera brillante. Era bueno, un luchador ágil e intuitivo, y durante un tiempo fue una apuesta segura. Pero la fama y las drogas le hicieron perder parte de su intuición y también una serie de apuestas que su carrera no supo mantener. Acosado por deudas y matones, se alistó en la Fuerza Militar Nómada y pidió un destino de avanzada, donde aprendió cosas nuevas y recuperó su intuición de combate. Durante las Guerras NeoColoniales fue el único comando que sobrevivió al abordaje y destrucción del crucero Sun Jiao. De resultas de aquello, su rostro quedó permanentemente marcado por las quemaduras por radiación y por los virus militares de asalto: una abrasión general de la piel que ni en Bakunin, implantándole los más vanguardistas tratamientos auto-regenerativos, supieron reparar. Licenciado de la Fuerza Militar Nómada, recuperó su antigua identidad de Señor Massacre y se hizo contratista privado. Se sabe que fue líder de un grupo de abordaje corsario en Borde de la Humanidad, que trabajó para la guerrilla Los Puños Rojos en las junglas centroamericanas, que ejerció de saboteador para el grupo ecoterrorista Eco-Aktion y de guardaespaldas de un señor de la droga de Tien Shan. Durante una temporada también volvió al circuito clandestino de peleas, pero esta vez en la liga mayor, en Aristeia! Underground, donde destacó de nuevo por su verborrea y espectacularidad, así como por la crueldad e inmisericordia propia de los veteranos de operaciones especiales. Algunos dicen que el Señor Massacre no es más que una fachada y que su comportamiento no es tanto agresivo como autodestructivo, revelando a un hombre que se odia a sí mismo y que trata de ocultarlo tras una máscara festiva y una actitud arrolladora. Pero la psicología barata no es algo que interese a los que lo contratan, ni a sus adversarios, y mucho menos a las víctimas de sus mortíferas habilidades.
“Quédate en el suelo y sangra, pendejo. Para mí, tú no eres más un punching ball con patas. Soy el Señor Massacre, y esta pelea se acaba aquí mismo.” El Señor Massacre a su adversario justo antes de obtener su victoria número veintitrés. Corregidor, circuito de lucha ilegal.













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